Directivos y Empresas

Las especialidades profesionales más demandadas del renovado sector energético

Quizás el sector más transformado en estos últimos es el de las energías. Todas las empresas de este ámbito están volcadas en la transición hacia las renovables y en la implantación de nuevas tecnologías. La sostenibilidad y las directivas europeas son la palanca fundamental de todos estos cambios, los cuales están generando un efecto tractor sobre otros sectores y en la economía en general.

Transición energética y oportunidades de empleo
De izqda. a dcha: María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy, y María Teresa Costa, directora del estudio de investigación sobre empleo y la transición energética.

En definitiva, un cambio de modelo que está teniendo lugar en este mismo momento y del que se espera mucho para los próximos años. Como acicate, la pandemia ha acelerado todos los procesos y ha servido para que Europa dé un paso al frente en inversiones con los llamados fondos next generation.

Evidentemente, los recursos y los planes de las empresas energéticas traerán cambios en el mercado laboral. Un estudio impulsado por Fundación Naturgy y elaborado por la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universitat de Barcelona ha analizado este nuevo horizonte que se presenta a nivel profesional dejando una serie de conclusiones que, sin duda, colocan a España dentro de un nuevo paradigma en cuestiones de empleo. 

Las especialidades profesionales más demandadas en energía

Según se detalla en el estudio, perfiles profesionales especializados en transformación tecnológica, energías renovables, eficiencia energética, orientación al cliente y finanzas verdes son los cinco más demandados por las empresas en este momento. Un hallazgo que procede de las opiniones de expertos del sector y del análisis de 12.000 ofertas de trabajo en países de todo el mundo.

Será una demanda intensa en España, puesto que nuestro país es el segundo en España con mayor necesidad de estos perfiles, solo por detrás de Alemania. En siguiente lugar se encontraría Francia, Reino Unido e Italia. Estos cinco países concentraban la mitad del empleo de los nuevos puestos de trabajo en tecnologías verdes en 2018.

En esta etapa de transición y cambios en el empleo, “la formación profesional tiene un amplio recorrido en España”

Y es que al igual que otras industrias, las tecnologías albergan las mayores necesidades de empleo en las empresas en general.

Según explica la directora de la investigación, María Teresa Costa, “estos cambios van a dar lugar a nuevos perfiles profesionales, como los gestores de demanda eléctrica producida por los nuevos agentes del mercado o nuevos profesionales con una base tecnológica fuerte y con capacidad de análisis de datos, que tendrán que convivir con trabajadores con perfiles medios, donde la especialización a través de la formación profesional tiene un amplio recorrido”.

Puestos técnicos y puestos emergentes

Sin duda una buena pista para todo aquel que esté pensando cómo iniciarse en el mercado laboral, pero también para otros profesionales que necesiten un reciclaje o un reskilling. Todos ellos tendrán que orientarse hacia puestos muy técnicos, tal y como describe el panorama este estudio promovido por Fundación Naturgy.

El sector pide hoy puestos como técnicos en proyectos de energías renovables, especialistas en redes eléctricas de parques eólicos, de sistemas fotovoltaicos, ingenieros de diseño o expertos en contratos de suministro energético.

 

Este tipo de formación es accesible hoy en el mercado, pero tendrán que surgir nuevos contenidos para poder cubrir otros puestos emergentes relacionados con vectores como el hidrógeno verde. Seguirán siendo trabajos muy técnicos o tecnológicos como los profesionales que se necesiten para cuestiones de integración de tecnologías de almacenamiento.  

Por supuesto, el área de la edificación y rehabilitación en la que Fundación Naturgy está tan enfocada también necesitará de personas cualificadas en temas de eficiencia, gestores de modelización de información, instaladores de soluciones avanzadas o expertos en renovación profunda de edificios.

La energía será un motor para el empleo

Todo lo anterior conduce a otra de las claves halladas: el sector energético será un claro motor para el empleo en España. “La generación neta de empleos verdes debe ser el motor que permita reducir la desigualdad y la pobreza en España, un país que cuenta con altas tasas de desempleo”, sostiene Costa.

En este sentido, la experta recuerda que las medidas adoptadas por el PNIEC llevan asociadas un aumento neto del empleo de entre 253.000 y 348.000 puestos al año durante el período 2021-2030.

Todo suena muy bien en cuanto a cifras, pero el camino no será plácido porque hay carencias que necesitan resolverse. Problemas sobre todo referidos a la falta de oferta formativa porque hay contenidos que necesitan actualizarse a las nuevas circunstancias.

En este sentido, se echa en falta más colaboración entre centros de formación y administración para dotar de más herramientas a estos procesos. El otro hándicap que se encuentra al respecto del aprendizaje es la ausencia de titulaciones basadas en las habilidades blandas, muy necesarias para acompañar al gran número de puestos técnicos que se vislumbra en el mercado laboral. 

Las opiniones de expertos que ha reunido el estudio señalan que España tiene carencias en competencias digitales, lingüísticas y de comunicación. Otra cuestión es la que atañe al problema de género. Esta brecha no es nueva, puesto durante mucho tiempo se lleva insistiendo en la falta de mujeres que cursen disciplinas STEM. 

Los más vulnerables de la transición

Se abren grandes oportunidades para estos próximos años, pero también habrá colectivos que sufran al quedarse atrás. Y es que el estudio también se ha hecho eco de los profesionales más vulnerables ante todos los cambios que están aconteciendo en la industria energética.

Según se explica en este trabajo, sufrirán especialmente los trabajadores con bajos niveles formativos y de competencias; los trabajadores de tecnologías obsoletas dentro de la Agenda Verde 2050 –por ejemplo, centrales térmicas de carbón o petróleo–; y los trabajadores de la industria energética afectados por la deslocalización de procesos y con limitaciones para la movilidad geográfica.

María Teresa Costa recalca que hay que prestar atención a la población de más edad y a las mujeres. Empresas e instituciones públicas deberán establecer planes específicos para no dejar a estas personas atrás. 


Los deberes de la empresa privada y la Administración

Analizado el documento y con el objetivo de que esta transición energética tenga éxito desde el punto de vista laboral para las personas, empresa privada y administraciones públicas tienen deberes para resolver las carencias observadas: 

Administraciones

Empresa privada


 

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