Santander ha decidido reforzar su propuesta para los clientes de banca privada con un nuevo servicio orientado a ofrecer una visión integral de la riqueza financiera y empresarial. Será una gestión que se llevará cabo a través de una entidad independiente – Beyond Wealth – y estará dirigida a clientes con patrimonios superiores a los dos millones de euros.
La principal novedad radica en que el servicio permitirá consolidar posiciones patrimoniales mantenidas en distintas entidades financieras y vehículos de inversión, ofreciendo una fotografía completa de la situación económica de cada cliente. Más allá de agregar datos, la herramienta incorpora el seguimiento de la rentabilidad, el análisis de la evolución de los activos y la identificación de posibles desequilibrios o riesgos que puedan pasar desapercibidos cuando las inversiones se observan de manera aislada.
La iniciativa responde a una tendencia creciente en el segmento de los grandes patrimonios. Cada vez son más las familias empresarias, inversores y altos directivos que distribuyen su patrimonio entre varias entidades con el objetivo de diversificar riesgos, acceder a distintas capacidades de inversión o aprovechar oportunidades específicas de mercado. Esta dispersión, aunque aporta ventajas, también dificulta disponer de una visión global y coherente del conjunto de la riqueza acumulada.
La gestión independiente de Beyond Wealth que aportará a los grandes patrimonios familiares
Precisamente ahí es donde Santander pretende aportar valor diferencial con la consultoría personalizada que aportará Beyond Wealth para grandes fortunas, familias empresarias, instituciones y family offices. La estructura ha sido diseñada para garantizar la independencia y la confidencialidad de la información, hasta el punto de que los propios banqueros privados de Santander no tendrán acceso a los datos patrimoniales consolidados de los clientes.
Este planteamiento responde a una demanda cada vez más frecuente entre los grandes patrimonios: recibir asesoramiento estratégico sin que la visión global de sus activos quede condicionada por los intereses comerciales de una entidad concreta. La independencia en el análisis se ha convertido en uno de los atributos más valorados por las familias con mayores niveles de riqueza, especialmente en un entorno donde la sofisticación patrimonial exige una coordinación constante entre inversiones financieras, empresas familiares, activos inmobiliarios y estructuras sucesorias.
La apuesta parece respaldada por la evolución de Beyond Wealth. En apenas un año de actividad, la firma ha alcanzado más de 3.500 millones de euros en activos bajo supervisión en España, una cifra que refleja el creciente interés por modelos de asesoramiento que trascienden la tradicional gestión de carteras.
El servicio complementa además otras iniciativas puestas en marcha recientemente por la entidad. Entre ellas destaca Wealth Check, una herramienta dirigida a clientes con patrimonios superiores a los 20 millones de euros que permite realizar una radiografía integral de la riqueza familiar. La nueva propuesta amplía esa filosofía de análisis global a un segmento más amplio de clientes de banca privada.
Detrás de esta evolución subyace un cambio de paradigma en la forma de entender la gestión patrimonial. Mientras que tradicionalmente la atención se centraba en maximizar la rentabilidad de cada inversión individual, la tendencia actual pone el foco en la eficiencia del patrimonio en su conjunto.
Los expertos señalan que muchas de las ineficiencias más relevantes no suelen encontrarse en un producto concreto, sino en la interacción entre distintos activos. Concentraciones excesivas en determinados sectores, duplicidades de riesgo, problemas de liquidez, exposiciones involuntarias a determinados mercados o desequilibrios entre objetivos patrimoniales y estructura de inversión son algunos de los aspectos que pueden permanecer ocultos cuando cada posición se analiza de forma independiente.
La consolidación patrimonial permite precisamente identificar estas situaciones y facilitar decisiones más informadas. Para las grandes fortunas, disponer de una visión agregada del patrimonio no solo mejora el control financiero, sino que también contribuye a optimizar aspectos relacionados con la gobernanza familiar, la planificación sucesoria, la fiscalidad o la preservación del capital a largo plazo.

