Directivos y Empresas

Indra plantea el “Integrated Thinking” como el siguiente reto para la RSC

Beatriz Sánchez Guitián, directora de Marca y Responsabilidad Social Corporativa de Indra, asegura que el «Integrated Thinking» implica integrar en la estrategia empresarial no solo conceptos económicos, sino también aspectos sociales y medioambientales.

 

Portavoz de RSC en Indra.
Beatriz Sánchez Guitián, directora de Marca y Responsabilidad Social Corporativa de Indra.

 

 

Había muchas expectativas puestas sobre el avance de la RSC y hay quien señala que el balance no ha sido tan fructífero. ¿Qué retos señalaría usted a partir de este momento?

Sede Indra Alcobendas.

Creo que sí se han dado algunos pasos importantes en asuntos vinculados con la RSC, tanto a nivel internacional, con la aprobación de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible por parte de Naciones Unidas o las medidas adoptadas tras la Cumbre del Clima celebrada en París, como a nivel nacional, con la puesta en marcha del Nuevo Código de Buen Gobierno de la CNMV.

Entre los retos pendientes creo que sería bueno concretar los planes de la Estrategia Española de Responsabilidad Social de las Empresas y saber trasladar las mejores prácticas a las pymes para mostrarles la importancia de la RSC en su estrategia de negocio.

En el caso de las grandes compañías, destacaría la necesidad de seguir integrando la RSC en la estrategia y la gestión del negocio, lo que se traduciría en implantar el “Integrated Thinking” en las organizaciones.

Esta nueva forma de gestionar implica que la toma de decisiones no se haga exclusivamente de acuerdo a criterios económico-financieros, sino que se tengan en cuenta también los aspectos sociales y medioambientales. En esta línea es necesario avanzar en la gestión y medición de los aspectos extra-financieros que sean materiales para la compañía.

La cuantificación y monetización cuando sea viable (como lo es, por ejemplo, en el caso de las emisiones de CO2 o del coste de la rotación no deseada) aportará gran valor para la toma de decisiones tanto de decisores internos como de aportadores de capital.

 

La educación, la desigualdad y el cambio climático son tres puntos destacados en los que se debería insistir más. ¿Tienen líneas abiertas para estos frentes?

Sí, en Indra trabajamos en esos tres frentes.

Indra forma parte del Carbon Disclosure Project, iniciativa internacional que tiene como objetivo impulsar medidas para reducir el impacto del cambio climático. En 2015 hemos conseguido una puntuación de 81 sobre 100, frente a la puntación media de 60 y, además, hemos mejorado en más de 10 puntos nuestro resultado frente al alcanzado en 2014.

En España, Indra es una de las empresas que forman parte del Clúster de Cambio Climático, que está coordinando Forética con el objetivo de servir de punto de encuentro empresarial en liderazgo, conocimiento, intercambio y diálogo en esta materia.

Recientemente, hemos conseguido también el sello “Calculo y Reduzco” del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que distingue a Indra como una de las nueve empresas que reducen su huella de carbono de forma efectiva entre las más de 200 incluidas en el Registro español. Desde 2010 hemos conseguido reducir todos los años, de forma significativa, las toneladas de CO2 generadas por persona en la compañía.

 

[blockquote style=»1″]La gestión de riesgos, las unidades de cumplimiento y la regulación seguirán empujando a las empresas a avanzar en materia de RSC y en la gestión de aspectos no financieros[/blockquote]

 

Voluntariado corporativo de Indra.

En el ámbito de la educación y la desigualdad, tenemos diferentes iniciativas a través de nuestro programa de voluntariado corporativo, de la realización de proyectos pro bono y de la colaboración con fundaciones y asociaciones como Fundación Universia, Fundación Adecco y Fundación Integra, entre otras.

Una de las líneas de las que nos sentimos más orgullosos son nuestras Tecnologías Accesibles, que pretenden reducir la llamada brecha digital. El objetivo es desarrollar soluciones y servicios tecnológicos innovadores que faciliten la integración social y laboral de las personas con discapacidad. Para ello, Indra ha creado 14 Cátedras de Investigación en colaboración con diferentes universidades, fundaciones y asociaciones de España y Latinoamérica y ha desarrollado más de 40 proyectos de I+D+i en este ámbito.

Algunas de las soluciones desarrolladas con este modelo han tenido un gran impacto internacional, como HeadMouse y VirtualKeyboard, un ratón y teclado virtual gratuitos que permiten controlar el ordenador a través de los gestos faciales y los movimientos de la cabeza, que han tenido más de 450.000 descargas en 95 países de todo el mundo.

 

¿Cree que la estrategia elaborada por el gobierno en materia RSC podría limitar el poder de ciertas compañías? ¿La regulación es positiva en ese sentido?

La regulación ha venido dada por la toma de conciencia generalizada sobre la importancia de los factores sociales y medioambientales en el crecimiento económico, así como de la necesidad de incluir consideraciones de largo plazo en los modelos de negocio. En ese sentido, creo que debe verse menos como una limitación del poder de las compañías y más como una ayuda para que éstas mejoren su gestión y consigan un crecimiento sostenible.

 

[blockquote style=»1″]Permanecer en el DJSI World durante 10 años no ha sido fácil. En este tiempo se ha incrementado la “nota de corte” un 28%, se han incluido nuevos criterios y han llegado nuevos competidores[/blockquote]

 

Se dice que la RSC convencional ya no es suficiente. ¿Se puede innovar más allá de evitar malas prácticas?

La gestión de riesgos, las unidades de cumplimento y la regulación seguirán empujando a las empresas a avanzar en materia de RSC y en la gestión de aspectos no financieros, pero en mi opinión lo que más innovación genera y ayuda a avanzar a las organizaciones en RSC es la exigencia de los índices de Inversión Socialmente Responsable (ISR) de prestigio, como el Dow Jones Sustainability Index (DJSI).

Para poder entrar en este Índice, las compañías deben demostrar a los analistas que su modelo de desarrollo sostenible es muy superior al de mercado. El DJSI se renueva anualmente y cada año más compañías quieren estar, por lo que la exigencia va en aumento y se estimula la innovación constante de las compañías en los diferentes sectores de actividad.

En el caso de Indra, por ejemplo, permanecer en el DJSI World durante 10 años consecutivos no ha sido fácil. En este tiempo se ha incrementado la “nota de corte” un 28%, se han incluido nuevos criterios de valoración, han llegado nuevos competidores y ha evolucionado la consideración dada a las diferentes dimensiones, con un peso creciente de la medioambiental.

Para poder alcanzar una mayor puntuación y mantener nuestra posición en el Índice, hemos tenido que poner en marcha nuevas iniciativas de mejora en la gestión de la RSC y en el reporte.

 

Integrated Thinking contempla aspectos medioambientales.

 

¿Cree que la RSC y la gobernanza en las empresas son dos conceptos totalmente integrados hoy en día?

La RSC y el Buen Gobierno son dos conceptos que se entrelazan entre sí. No puedo haber una compañía responsable que no tenga un buen gobierno corporativo, ya que la transparencia, la gestión de riesgos, la composición de los consejos, etc. son aspectos fundamentales de una buena RSC.

Y viceversa: el Gobierno Corporativo requiere de una gestión ética y responsable de los negocios para conseguir la sostenibilidad de la compañía a corto, medio y largo plazo.

 

Con todo, además de la buena predisposición de las empresas, ¿hay que enfocarse en la formación en asuntos de responsabilidad social corporativa?

La formación, la sensibilización y la comunicación de la RSC es muy importante para seguir avanzando en el comportamiento responsable de una organización. Desde un punto de vista interno es necesario formar a los empleados en los principios de actuación del código ético.

También es necesario formar, especialmente al equipo de dirección, en el “Integrated Thinking”, que como he comentado anteriormente, es una toma de decisiones que tiene en cuenta los aspectos económicos, sociales y medioambientales, y permitiría la sostenibilidad del negocio a medio y largo plazo.

En la actualidad este tipo de formación se está implantando en varias universidades y escuelas de negocio, pero la mayoría de los responsables actuales no han tenido una formación específica sobre estos temas.

 

Otra de las vertientes importantes es la inversión que requieren este tipo de políticas. ¿Qué inversiones destacan en este capítulo dentro de su organización?

Para Indra la RSC es el buen comportamiento de la compañía con nuestros grupos de interés. En esta línea la gestión de la RSC está descentralizada e integrada en toda la organización, por lo que no hay un presupuesto único asignado a esta iniciativa.

Sí podemos destacar, por ejemplo, que sólo en el último ejercicio, Indra ha invertido más de 2 millones de euros en acción social, de los que más de medio millón de euros se han dedicado a nuestras Tecnologías Accesibles.

 

Indra invierte muchos recursos en hacer la tecnología accesible.

 

¿Qué repercusiones a los clientes de una empresa pueden tener unas malas o nulas prácticas en la RSC?

Las repercusiones de unas malas prácticas en la RSC son evidentes y alcanzan no sólo a las propias compañías o sus clientes, sino también a sus accionistas, profesionales, partners, proveedores y a la sociedad en general.

En los últimos años han sucedido crisis financieras, ambientales y sociales con graves consecuencias que todos hemos conocido: las malas prácticas del sector hipotecario estadounidense, el vertido que hubo en 2010 en el Golfo de México o el derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh, tuvieron graves consecuencias económicas, sociales y medioambientales para las compañías implicadas y todos sus stakeholders.

 

Aun así, parece difícil cuantificar los retornos de cualquier estrategia responsable. ¿Tienen indicadores para ello? ¿Cómo realizan ustedes esta medición?

Cuando en 2004 pusimos en marcha nuestro Plan Director de RSC, precisamente, el objetivo era dar uniformidad al conjunto de políticas y acciones de responsabilidad de la empresa y establecer indicadores que facilitaran una mejor rendición de cuentas y comunicación pública.

En ese sentido, tenemos que destacar cómo nos ha ayudado también adoptar el modelo del Informe Integrado. En 2008 Indra comenzó a publicar un informe que describía el desempeño de la compañía en los planos económico, social y medioambiental de forma integrada y en 2012 se convirtió en la primera compañía española que publicó un Informe Anual Integrado conforme al nuevo modelo impulsado por el Integrated Reporting Committe (IIRC).

En este informe publicamos nuestro cuadro de mando de sostenibilidad con más de 100 indicadores que permiten monitorizar el avance de la compañía en aspectos económicos, sociales y medioambientales.

 

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