Directivos y Empresas

Los empleados son el mejor valor para diferenciarte de la competencia

Antes que organizar una gran campaña de marketing, el factor más determinante a nivel reputacional en el mercado tiene que ver con en la felicidad de los empleados.

La reputación de las empresas es uno de los principales factores que determinan su éxito. Sobre todo en un entorno como el actual, tan competitivo y en el que hay muchas empresas ofreciendo y haciendo lo mismo. Para diferenciarse del resto, es común centrar los esfuerzos en hacer grandes campañas de marketing, pero es un error cuando se descuida el elemento principal para marcar la diferencia: los empleados.

Según explica Gonzalo Martínez de Miguel, director de INFOVA, “quien quiera tener una reputación intachable, y así dejar su huella en el mercado, lo primero que debe atender es la felicidad de sus empleados, porque lo que ellos piensen y sientan, determinará la opinión que tengan los clientes y la sociedad”.

Empleados.

Y es que el experto comenta que las personas que forman parte de un equipo son la mejor herramienta para diferenciarse de la competencia, y un valor que llega a representar más del 50% del valor total la organización, según un reciente estudio de EY. También para crear imagen de marca y para transmitir de la manera más fiable lo que la empresa aporta al mercado.

“Cuidar a los empleados, preocuparse por su bienestar y ofrecerles un entorno laboral que les resulte agradable, y en el que les sea posible crecer como profesionales, es una estrategia que nunca falla para que se hable bien de algo y alguien” añade.

Y es que la imagen que ellos pueden transmitir de la empresa es la más creíble y la que más se va a valorar, mucho más que cualquier campaña publicitaria.

Ventajas de cuidar a los empleados

Pero además insiste en otras ventajas asociadas a esta manera de dirigir compañías:

Pero Gonzalo Martínez de Miguel advierte para conseguir diferenciarte gracias al equipo de profesionales que forman una compañía, lo más importante es la coherencia.

“No puedes querer transmitir imagen de algo y que después tus actos demuestren lo contrario. La incoherencia entre lo que decimos y lo que hacemos puede provocar una grave crisis de imagen” explica.

Al igual que un empleado feliz en un gran embajador, uno amargado, puede generar una crisis, cuando consigue arrastrar a sus compañeros, sumar apoyos y que su experiencia llegue a muchos oídos, algo que hoy en día es muy probable gracias a las redes sociales. 

Así mismo, insiste en que lo más importante es prestar atención a los empleados. Tanto en su entorno laboral, como fuera de la oficina, siempre en la medida de lo razonable.

Y es que el experto recuerda que, al igual que el estrés que se genera en la oficina afecta también a la vida personal, los problemas personales también afectan al rendimiento. 

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