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“Acelerar el cambio” para avanzar en la gestión del saneamiento en el mundo

El mundo está lejos de alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 – Agua y saneamiento para todos en 2030 – y Naciones Unidas pide acelerar la acción social e institucional para resolver un problema que afecta a la salud de las personas y del medio ambiente. Agbar, como parte del Grupo Veolia, trabaja en ello desde el enfoque de la economía circular y priorizando la innovación en los métodos de reutilización del agua.

El hecho de que en España no exista una crisis de saneamiento en el agua no significa que existan desafíos a los que se deban dar respuesta. Tratamiento, transporte o reutilización deben ser gestionados de una manera sostenible e innovadora para poder garantizar un servicio de calidad que además de proteger la salud de las personas, también haga lo propio con el medio ambiente.

Depuradora Rincón de León del Grupo Agbar.
Depuradora Rincón de León.

El 19 de noviembre es el Día Mundial del Saneamiento (o del Retrete) y Naciones Unidas centra su mensaje en “Acelerar el cambio” para poder alcanzar el ODS 6 (Agua y saneamiento seguros para todos), ya que en estos momentos el mundo está lejos de ese objetivo fijado en la Agenda 2030.

Tanto es así que actualmente 3.500 millones de personas viven sin acceso a un retrete seguro y 2.200 millones no tienen acceso a agua potable. Estos datos aportados por la Organización Mundial de la Salud y Unicef corresponden a este mismo año, de manera que es clave concienciar a la sociedad sobre la importancia de cuidar y gestionar el saneamiento de una forma eficaz. Además el cambio climático representa una amenaza a los sistemas y este deterioro puede afectar al suministro del agua y a su calidad.

Lo cierto es que el lema de “Acelerar el cambio” no es novedad en este tipo de jornadas, ya que este mismo leit motiv también ha sido empleado con motivo del Día Mundial del Agua el pasado mes de marzo. Tampoco es novedad el uso del colibrí en la campaña global de Naciones Unidas, haciendo alusión a una fábula de Perú en la que esta ave ayuda a apagar un incendio llevando gotas de agua en su alargado pico.

Bien pensado, la ONU pide a instituciones, empresas y sociedad en general que actuemos con la rapidez y la diligencia de un colibrí, cada uno en su ámbito. Cada compromiso, por pequeño que parezca, contribuye al esfuerzo global para poner remedio a la crisis del saneamiento en el planeta.

De aquí al año 2030, el mundo debe trabajar cinco veces más rápido para cumplir con las metas marcadas en este asunto. Hay movimiento, pero Naciones Unidas insiste en que las acciones deben ser mucho más rápidas en las promesas y planteamientos de la Agenda para la Acción sobre el Agua que se elaboró el pasado mes de marzo.

La Agenda concentra la recopilación de más de 800 compromisos existentes y nuevos sobre saneamiento y agua de gobiernos, empresas, organizaciones y otras instituciones.

Agbar, referente en la gestión sostenible del agua

Desde hace varias décadas, Agbar, que se suma a la campaña de la ONU, está contribuyendo a transformar la gestión del agua en España desde la innovación y la visión ecológica. Su impacto es notorio y tiene un largo alcance porque en estos momentos presta servicio a 13 millones de personas en más de 1.100 municipios.

Además, la empresa forma parte del grupo Veolia (actuando como hub de conocimiento del agua), lo que la da un estatus muy importante a la hora de impulsar el desarrollo global sostenible en ciudades, industrias y agricultura.

En todos estos ámbitos, Veolia trabaja para descarbonizar, descontaminar, preservar y regenerar los recursos. Para ello, la formación de alianzas y la colaboración con las administraciones públicas es capital para avanzar en las metas marcadas de la Agenda 2030.

Tratamiento avanzado para la regeneración aguas residuales.

El liderazgo y la innovación en el saneamiento de Agbar

En materia de saneamiento, los avances que ha logrado Agbar son evidentes en España, siendo líder nacional en el servicio de depuración, con el 23% del total de agua residual tratada en nuestro país.

Según los datos de la compañía, actualmente operan más de 650 estaciones, gestionando un volumen anual de 926,11 hectómetros cúbicos de agua depurada. A lo largo de los últimos años, la entidad ha trabajado en la eficiencia de estas infraestructuras con la puesta en marcha de nuevas tecnologías de comunicación y la incorporación de la digitalización a estos sistemas.

Con el conocimiento adquirido, la apuesta pasa ahora por priorizar el tratamiento de aguas residuales para devolverlas al mejor medio en las mejores condiciones posibles. Desde este enfoque, Agbar entiende que se podría elevar el nivel de la reutilización, lo cual garantizaría la disponibilidad del agua para el suministro en el futuro. Hay que subrayar en este punto que el agua, aunque no lo parezca, es un bien escaso y limitado, una afirmación que se está haciendo más evidente con el creciente impacto del cambio climático.

La solución que está adoptando en este contexto Agbar pasa por la economía circular y una transformación en el modelo tradicional de sus depuradoras hacia las llamadas ecofactorías. Proyectos como la ecofactoría Bio Sur de Granada o la del Baix Llobregat de Aigües de Barcelona son un referente mundial y han sido reconocidos por Naciones Unidas.

El objetivo de ambas es regenerar el agua para nuevos usos, aunque en estos puntos también se revalorizan residuos para nuevos recursos y se producen energías renovables para que las plantas consigan el autoabastecimiento. Sin duda, ejemplos prácticos y relevantes de lo que significa la circularidad.

Proyectos destacados de reutilización en Comunidad Valenciana y Región de Murcia

Con el objetivo de reducir la presión sobre los recursos hídricos y de dar nuevos usos a las aguas residuales, Agbar ha desarrollado proyectos destacados en distintas zonas de España, como en la Comunidad Valencia o la Región de Murcia. El levante español es una de las zonas del territorio más afectadas por el cambio climático y en estos puntos la gestión del agua se ha convertido en un auténtico reto.

En Alicante, ciudad que recibe a un gran número de turistas cada temporada estival, el proyecto “Alicante Agua Circular”, impulsado por Aguas de Alicante en colaboración con el ayuntamiento local, tiene el doble objetivo de lograr el 100% de la reutilización del agua depurada de la ciudad y de conseguir el vertido cero a las aguas de la costa.

Para ello, la colaboración público – privada ha facilitado una línea de trabajo para reducir la intrusión marina que llega a las depuradoras de Rincón de León y Monte Orgegia para mejorar la calidad del agua tratada y destinarse posteriormente al riego de jardines y cultivos. De esta forma, se evita el vertido al Mar Mediterráneo y se mejora la condición ambiental de la Bahía de Alicante.

También en esta ciudad, la compañía está ampliando la red de agua regenerada para distintos usos urbanos y agrícolas. El objetivo es alcanzar los 30 hectómetros cúbicos de agua regenerada año, lo cual sería de gran utilidad para reducir la presión sobre los acuíferos regionales.

En la Región de Murcia, comunidad tradicionalmente afectada por la escasez de agua, la propuesta pasa por adoptar una gestión más eficiente de los recursos para poder dar respuesta a la alta demanda de agua que tiene la agricultura local.

La economía murciana depende mucho de esta actividad y proyectos como LIFE Conquer, con financiación europea y liderado por Cetaqua en colaboración con Aguas de Murcia, representan una solución sostenible y eficaz. Al igual que el proyecto alicantino, este otro persigue el mismo fin de avanzar en la reutilización del agua para usos urbanos y agrícolas.

LIFE Conquer ha impulsado un sistema innovador para el tratamiento de aguas residuales y freáticas contaminadas por nitratos y sales, logrando mantener nutrientes y eliminar la salinidad del recurso para poder reutilizar el agua en riesgos de parques y jardines. El agua regenerada se inyecta directamente en la red urbana de Murcia y hasta el momento se ha conseguido reducir la huella hídrica de la ciudad en más de un 10%.

 

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