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2023 ha de ser el año del agua y su aceleración en el cambio de gestión

El lema de Naciones Unidas de este año para celebrar el Día Mundial del Agua es “Acelerar el cambio”, un mensaje que llama a la necesidad de adoptar un nuevo enfoque en la gestión de los recursos hídricos.

Ante su escasez y la alta demanda que se espera en los próximos años, actores como Veolia proponen un mayor protagonismo de la regeneración y reutilización.

El Día Mundial del Agua de este año (22 de marzo) está dedicado a concienciar a la sociedad sobre la necesidad de avanzar en la gestión del recurso hídrico, ya que cada vez es más palpable el impacto que está generando el cambio climático sobre la escasez del agua.

ODS 6 de Naciones Unidas: “Agua y saneamiento universal para todos”

Además, el mundo está muy lejos de cumplir con el ODS 6 de Naciones Unidas: “Agua y saneamiento universal para todos”, ya que cerca de 2.000 millones de personas no tienen acceso a agua potable.

Los expertos mantienen que los fenómenos climatológicos están poniendo en peligro la disponibilidad y calidad del recurso y para cumplir con el objetivo fijado desde 2015 hace falta que los gobiernos trabajen un promedio de cuatro veces más rápido.

Es por ello que el lema elegido para esta jornada es el de “Acelerar el cambio”, es decir, ir más allá del “sigamos como hasta ahora”. Este punto de inflexión que invitan a compartir los especialistas en la materia invita a la acción conjunta de todos y a la colaboración público-privada en los países.

2023 debe ser el año del agua

De entre todas las iniciativas globales que se desarrollan con motivo de este día, destaca la campaña “Sé el cambio”, inspirada en una antigua fábula peruana del pueblo quechua en la que un colibrí transporta gotas de agua para extinguir un gran incendio.

Con ella, se busca a alentar a las personas a tomar medidas en su propia vida para modificar hábitos de uso y consumo del agua. Es una llamada a empresas, instituciones y ciudadanía para que cada cual sume en la resolución de la crisis del agua que vive el mundo actualmente. Por pequeño que sea, cada compromiso contribuye al esfuerzo global. 

El problema es tan profundo como para que todos estos agentes consideren que 2023 debe convertirse en el año del agua. A nivel político, esta cuestión debe ser prioritaria en las agendas gubernamentales.

Uno de los actos que darán voz a esta necesidad es la Conferencia del Agua de las Naciones Unidas, la cual se celebra en Nueva York 46 años después de la primera edición. En esta cita tiene lugar la presentación de la Agenda de Acción del Agua coincidiendo con la mitad de la Década para la Acción sobre el Agua y el Saneamiento (2018-2028).

Los problemas derivados del cambio climático

Sin duda, vivimos un periodo en el que se espera que el cambio climático siga alterando y afectando a los recursos hídricos. La variabilidad de sequías e inundaciones es una mezcla muy peligrosa que hace más compleja cualquier previsión que se pueda hacer sobre la disponibilidad de los recursos y este panorama termina por agravar la escasez de agua y disminuir la calidad de este bien.

Este impacto se notará tanto en el sector de la agricultura, la vida en las ciudades y la industria. La proyección que deslizan los expertos es que en 2030 el 47% de la población viva en zonas con estrés hídrico. A esta situación se añade el problema del aumento de la demanda: para 2050 se espera que las necesidades de agua crezcan entre un 20% y un 30% a nivel mundial. 

Por zonas concretas, España es uno de los territorios que más están sufriendo los efectos del cambio climático, dados los cada vez más frecuentes episodios extremos que se dan en la Península Ibérica.

Tras días de temperaturas extremadamente altas, llegan jornadas de lluvia intensa e inundaciones. En los últimos años el problema de la escasez de agua se ha acentuado en zonas típicamente afectadas, pero también ha aparecido en otras ubicaciones que tradicionalmente no padecían falta de agua. 

Actualmente, cerca de 2.000 millones de personas no tienen acceso a agua potable, lo cual hace que el mundo esté muy lejos de cumplir con el ODS 6 de Naciones Unidas: “Agua y saneamiento universal para todos”

Este panorama llama a acelerar el cambio, tal y como se propone en esta jornada. Se hace necesario profundizar en el desarrollo sostenible de las ciudades, industrias y agricultura y elevar el conocimiento sobre la gestión de los recursos.

Uno de los que lideran este objetivo es Agbar, compañía integrada en Veolia desde 2022. La entidad presta servicio de agua potable a más de 13,6 millones de personas en 1.000 municipios del país. En su lucha contra el cambio climático, la organización tiene como ejes estratégicas cuestiones como la innovación, la digitalización y el impulso de alianzas. 

Soluciones circulares: la regeneración y la reutilización

Dada la situación de emergencia, una de las líneas de trabajo más efectivas pasa por la circularidad para poder preservar con mayor eficacia los recursos naturales.

No en vano, uno de los grandes retos que fija Naciones Unidas está en la apuesta de la regeneración y la reutilización del agua para poder responder a la alta demanda que se espera.

Depuradora Cabezo Beaza.

Esta misma política va en consonancia con la filosofía de Veolia, cuyas soluciones están basadas en un mix, en el que la regeneración y la reutilización son pilares esenciales.

Una vez regenerada, el agua puede devolverse en condiciones óptimas a ríos y acuíferos para empezar de nuevo el ciclo de captación o estar empleada para nuevos usos en la ciudad, la industria y la agricultura (riego de zonas verdes y campos agrícolas, etc.).

No hay que olvidar que Agbar tiene una trayectoria de más de 155 años y dispone de capacidad de gestión y tecnología consolidada para hacer efectivos este tipo de procesos. 

Más allá de esta transformación del agua, el grupo está aportando un método sostenible, ya está reconvirtiendo sus plantas depuradoras en “ecofactorías”, un modelo en el que priman la economía circular y las tecnologías.

En estas infraestructuras, además de regenerar agua para nuevos usos, se están valorizando recursos y produciendo energías limpias con el fin de autoabastecerse. Según datos que aporta la compañía, actualmente se reutiliza 128,7 hm3 de agua regenerada al año, de los cuales el 53% se destina a usos agrícolas.

Depuradora Baix LLobregat.

Beneficios y ejemplos de la regeneración y la reutilización

El modelo ofrece una serie de beneficios que son irrenunciables en la aspiración hacia una economía sostenible. El primero de ellos es que la circularidad recorta la dependencia de las condiciones climáticas y medioambientales para garantizar el acceso al agua.

Por otro lado, la capa de sostenibilidad en el proceso favorece la preservación de ríos, acuíferos y, por consiguiente, los ecosistemas y biodiversidad. El tercer gran beneficio es que el agua regenerada es de proximidad y estable, lo que favorece a una gestión mucho más eficaz y responsable. 

Esta serie de ventajas se pueden trasladar a distintos proyectos que impulsa Agbar a lo largo del territorio nacional. En Cataluña, por ejemplo, Aigües de Barcelona está desarrollando un proyecto de regeneración de agua a través de los fondos Next Generation.

Campos de golf en Gran Canaria regados con agua regenerada.

Gracias a una inversión aproximada de 1.500 millones de euros, la ciudad condal se convertirá en un hub de referencia mundial en resiliencia y adaptación a la adaptación a la emergencia climática.

El objetivo es adecuar las instalaciones de las dos grandes depuradoras del área metropolitana con tecnologías imprescindibles para la regeneración. Agbar estima que se podría incrementar en 8 hm3 al año el aprovechamiento de recursos subterráneos. 

Respecto a la reutilización, el grupo dispone de ejemplos de éxito en la Región de Murcia o Canarias. Al sureste de la península, la depuradora de aguas residuales Cabezo Baeza de Cartagena, gestionada por Hidrogea, trata casi 7.400 m3 de agua al día y se reutiliza el 100% para usos agrícolas.

Gracias a ello, se está contribuyendo de forma notable a paliar los efectos de la sequía en el Campo de Cartagena, una zona en la que se cultivan, entre otras hortalizas, lechuga, coliflor, brócoli o melón de la Galia. 

Por su parte, la reutilización en Canarias está enfocada para asegurar las necesidades del sector turístico. Canaragua, parte del grupo, suministra agua regenerada procedente de la reutilización de la depuradora de Las Burras a tres campos de golf en la isla de Gran Canaria. En 2022, el consumo de estos complejos ha sido de 1,7 millones de metros cúbicos de agua regenerada. 


Son conscientes los españoles de la crisis del agua?

Eventos como el Día Mundial del Agua sirven para sensibilizar a la población sobre la necesidad de cuidar este bien, pero también para tomar conciencia sobre los problemas que afectan a su calidad y suministro.

Según el primer barómetro de la transformación ecológica de Veolia – una encuesta mundial, realizada en colaboración con la consultora Elabe en la segunda mitad del 2022 – el 85% de los españoles (frente el 77% de la población mundial) piensa que la escasez y el agotamiento de los recursos es grave e inminente.

Por otro lado, el 62% de los españoles (frente al 55% de la población mundial) señala que es necesario cambiar radicalmente el estilo de vida para reducir la contaminación y las consecuencias del cambio climático.

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