El emprendimiento español, o más bien las startups españolas, han entrado en una nueva fase. Su valor económico se ha multiplicado por 2,3 desde el año 2020 a esta parte, lo cual habla bien desde varios niveles porque es el segundo país europeo que más crece en este aspecto. En su conjunto, el ecosistema tecnológico española ha alcanzado un valor de 125.000 millones de euros, un valor que convierte en la octava potencial continental. Estas cifras son presentadas en un documento denominado Spain Tech Ecosystem Report 2026, elaborado por Dealroom.co junto a entidades como Enisa, BBVA Spark, Endeavor, GoHub Ventures, Kfund, SpainCap y Wayra.
“España está emergiendo como uno de los ecosistemas de innovación más dinámicos de Europa”, asegura al respecto Carolina Rodríguez, CEO de la pública Enisa, Empresa Nacional de Innovación.
Este crecimiento y consolidación de las startups españolas está motivado, según Rodríguez, por factores como evolución a la combinación de emprendimiento, inversión privada y herramientas de financiación pública orientadas al crecimiento empresarial. Lo mejor es que existe un mayor potencial de expansión y crecimiento de este tipo de entidades, ya que la radiografía describe que casi la mitad del valor actual del ecosistema procede de compañías fundadas en los últimos diez años y más de la mitad corresponde a empresas privadas. El potencial estaría en los mercados públicos.
El venture capital, la pista del interés que suscitan las startups españolas
Esta próspera etapa que vive el mundo de las startups también se deja ver en las cifras del y movimientos del capital privado. Mientras la economía está al ralentí en Europa y los inversores se muestran más prudentes por ello, las startups españolas siguen teniendo mucho interés por estos agentes. Durante 2025 captaron 3.100 millones de euros en rondas de venture capital, convirtiendo el ejercicio en el tercer mejor año de la historia del ecosistema, únicamente por detrás de los registros excepcionales de 2021 y 2022.
El protagonismo de las grandes operaciones refleja además la creciente sofisticación sectorial del ecosistema español. Las mayores rondas del año estuvieron lideradas por Multiverse Computing, con 189 millones de euros en una Serie B; Perk, con 182 millones en una Serie E; y Auro Travel, con 180 millones en una ronda late-stage. Tres compañías que representan sectores estratégicos como la computación cuántica, la movilidad inteligente y los servicios tecnológicos avanzados.
Sin embargo, el informe también identifica uno de los grandes desafíos pendientes del ecosistema español: la escasez de grandes rondas de financiación capaces de acompañar el crecimiento internacional de las startups más ambiciosas. Mientras las fases iniciales y de expansión intermedia atraviesan uno de sus mejores momentos, las operaciones superiores a 100 millones de euros siguen siendo limitadas en comparación con otros grandes polos europeos.
La IA se ha erigido como el auténtico motor del emprendimiento nacional
Otro aspecto de la radiografía que presente el denominado Spain Tech Ecosystem Report 2026 es que la inteligencia artificial se ha convertido en el principal motor de esta nueva etapa. No era difícil de adivinar, pero lo cierto es que la IA está redefiniendo completamente el mapa emprendedor español. Casi una de cada cinco startups creadas en España desde 2021 está especializada en inteligencia artificial, una proporción que duplica ampliamente el peso registrado durante la década anterior.
El crecimiento del sector ha sido especialmente acelerado. El ecosistema español de IA se ha multiplicado por 3,7 desde 2020, situándose como el tercer mayor crecimiento relativo de Europa entre los ecosistemas tecnológicos valorados en más de 10.000 millones de euros. Actualmente, la inteligencia artificial representa ya el 12 % del valor total del ecosistema nacional, frente al 7 % que suponía hace apenas cinco años.
En términos de inversión, España se consolida también como una potencia emergente en este ámbito. Las startups españolas de IA han captado 3.300 millones de euros desde 2020, lo que sitúa al país como el sexto de Europa por volumen de inversión y el cuarto por número de rondas cerradas.
Los sectores y regiones con más peso en el ecosistema tecnológico español
Pero la transformación del ecosistema no se limita únicamente a la inteligencia artificial. El informe detecta también un fuerte dinamismo en sectores como salud, climate tech, deep tech, software empresarial y tecnologías duales vinculadas a defensa y soberanía tecnológica. La robótica y las tecnologías aplicadas a seguridad y defensa emergen además como nuevas áreas estratégicas impulsadas por el actual contexto geopolítico internacional.
Geográficamente, el ecosistema sigue concentrándose principalmente en Madrid y Barcelona, aunque el mapa emprendedor español muestra cada vez una mayor diversificación territorial. Barcelona alcanza ya un valor de ecosistema de 51.800 millones de euros y supera por tercer año consecutivo los 1.000 millones en inversión captada. Madrid roza los 48.100 millones y lidera la captación anual con 1.200 millones.
Mientras tanto, Valencia se consolida como tercera gran plaza tecnológica nacional, especialmente fuerte en etapas tempranas, y San Sebastián gana protagonismo gracias al peso de Multiverse Computing en el segmento late-stage. Ciudades como Bilbao, Málaga, Santander, Vitoria o Gijón completan un ecosistema cada vez más distribuido.

