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Santiago Carbó: «A estos presupuestos le faltan pedagogía y recorrido de largo plazo”

Santiago Carbó analiza los presupuestos presentados por el gobierno a Bruselas.

Santiago Carbó, Catedrático de Economía y Finanzas del CUNEF y Director de Estudios Financieros de Funcas, echa en falta un mensaje de explicación sobre los presupuestos presentados por el gobierno, así como profundizar en cuestiones importantes que pondrían en peligro la sostenibilidad financiera del país. “Deberían trabajar más por reforzar la sostenibilidad financiera y no improvisar sobre la marcha”, sostiene el experto.

Hablemos del borrador de los últimos presupuestos que ha presentado el Gobierno. ¿Cuánto de ideológicas son las críticas recibidas por ellos y qué realidades presentan estas argumentaciones?

Creo que hay dos tipos de críticas. Hay que hacer una crítica a este presupuesto desde un punto de vista económico, donde yo me voy a centrar, pero también se han dado críticas políticas.

Estamos un momento difícil, con un gobierno en minoría que tiene que buscar apoyos parlamentarios que generan controversia. Algo tan importante como la tramitación y aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) genera un caldo de cultivo para ese debate que, por otro lado, es permanente.

Esta crítica yo creo que hay que descontarla, he visto cierta exageración por todas las partes de ese debate.

Me preocupa también que casi siempre se busque contentar a Bruselas, hacer lo mínimo. Es otra señal que pedagógicamente no es buena»

Desde el ámbito de los economistas, a mí me preocupan varias cosas. En primer lugar, es otro presupuesto que no reconoce amenazas importantes que pudieran impactar en la sostenibilidad financiera del estado.

CUNEF Funcas.
Santiago Carbó, Catedrático de Economía y Finanzas del CUNEF y Director de Estudios Financieros de Funcas.

Llevamos varios años así, es verdad que con la crisis se disparó absolutamente el déficit público, pero una vez superada esa etapa con estos últimos años de crecimiento, yo creo que habría sido lógico intentar volver a un cierto equilibrio.

Esto aún no se ha logrado por factores como al alto paro, los bajos salarios y muchas otras razones.

Además, ni este ni los anteriores gobiernos han abordado mucho la sostenibilidad de las pensiones en sus presupuestos. Tampoco inciden en la carga impositiva a las clases medias…

Yo entiendo que tiene que haber solidaridad y que las empresas grandes deben pagar más impuestos para favorecer a las pequeñas, pero todo esto hay que explicarlo.

La sociedad tiene que entender dónde están recayendo las cargas impositivas y cómo se alcanza la sostenibilidad de las cuentas, en concreto de las pensiones, que nadie se atreve a hablar de ello.

Me preocupa la falta de mensajes que expliquen estas cuestiones.

Me preocupa también que casi siempre se busque contentar a Bruselas, hacer lo mínimo. Es otra señal que pedagógicamente no es buena. 

Tampoco se ha pretendido anteriormente ni ahora una reforma de la Administración que aligerara el coste de la estructura. No me estoy refiriendo a un recorte de funcionarios, sino una gestión más eficaz que represente ahorros y ganancias. Este debate también debería estar encima de la mesa. 

En definitiva, creo que a estos presupuestos le faltan pedagogía y recorrido de largo plazo. Deberían trabajar más por reforzar la sostenibilidad financiera y no improvisar sobre la marcha.

¿Considera que pueden ser unos presupuestos pensados para una próxima cita electoral?

Algo de eso pueden tener. Tenemos muchas citas electorales, empezando por Andalucía. Después tendremos que saber si en 2019 habrá o no elecciones generales. Pero esto ocurre también fuera de España.

Cuando se produzcan las elecciones intermedias en Estados Unidos (midterm elections) quizás Trump cambie su discurso. El ciclo electoral marca en muchas ocasiones el ciclo político. Es humano, pero no es lo óptimo.

¿Usted seguiría optando por vincular los salarios a la productividad antes que plantear la subida del SMI a 900 euros mensuales?

Sí, los salarios en general tienen que estar negociados colectivamente en base a la productividad. El problema es que en sociedades avanzadas como es la nuestra (que a veces olvidamos) las remuneraciones más bajas dan lugar a problemas sociales.

El argumento ya no es tanto de economía y si de educación o cualificación, pero se debe cumplir con un mínimo y eso sí que debe de estar de alguna manera regulado. Para el resto de perfiles más cualificados, el salario sí que debe estar en sintonía con la productividad.

Aun así, de aprobarse esta medida del SMI, la sociedad estará satisfecha con los 900 euros mensuales.

He estado en una conferencia al respecto de los salarios en donde directivos de un gran banco británico y de una gran empresa del retail explicaban que cada empleado suyo aportaba 400.000 dólares de ingresos y 16 millones al año de ingresos, respectivamente.

Los salarios en general tienen que estar negociados colectivamente en base a la productividad. El problema es que en sociedades avanzadas como es la nuestra las remuneraciones más bajas dan lugar a problemas sociales»

Impuestos sobre transacciones financieras: ¿De qué forma impactará al sector de la banca y a sus clientes?

Había peores noticias de impuestos para la banca, pero desde luego esta no es una buena noticia. Es un impuesto que grava determinadas operaciones financieras y que al final se trasladarán al cliente.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firman el acuerdo para los Presupuestos Generales del Estado para el 2019.

Por tanto, el cliente se podrá plantear este tipo de operaciones porque se le repercuta este impuesto.

Europa ha tomado esta carrera por fiscalizar las transacciones financieras u otros aspectos de la banca. Para mí la gran amenaza en un mundo tan globalizado es la deslocalización.

Quizás este tipo de operaciones gravadas se puedan llevar a Singapur, por ejemplo. Y no olvidemos que la banca ya no es un negocio con la rentabilidad que tenía hace 10 ó 20 años.

Se creará menos empleo. Era difícil seguir la senda de crecimiento de empleo de 2017. Tendremos que esperar dos o tres años más para ver si podemos llegar a las cifras de 2017

¿Cree que estos son los presupuestos ideales para Bruselas? ¿Qué conceptos cambiarían de este borrador?

En el corto plazo, yo creo que Bruselas no pondrá problemas, primero porque en los PGE se busca adecuarse a la norma de cumplimiento de 2019 y después porque hay otros presupuestos, como los italianos, que generan más dudas. 

La ministra de Educación y Formación Profesional y portavoz del Gobierno, María Isabel Celaá, junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.

Eso no quiere decir que Europa esté contenta con el recorrido de largo plazo de la economía española. Además, la estrategia que adopte el BCE no va a favorecer la sostenibilidad de la deuda, con lo que alimentará la incertidumbre sobre nuestro país.

¿De qué forma alterará el mercado de trabajo la moderación de crecimiento económico que ha presentado el ejecutivo?

Se creará menos empleo. Era difícil seguir la senda de crecimiento de empleo de 2017. Tendremos que esperar dos o tres años más para ver si podemos llegar a las cifras de empleo de 2017, pero lo importante es crecer.

Si se pueden crear otros 250.000 puestos de trabajo y bajar del 14% de paro seguiremos estando en la dirección correcta.

No obstante, los factores que más están afectando al rendimiento de nuestra economía son más externos que internos.

¿Se está dejando de analizar el largo plazo a la hora de pensar en la nueva generación de empleo y otras cuestiones? ¿La política y la economía viven demasiado al día?

Totalmente. Se olvida el largo plazo en temas como las pensiones. Muchos se olvidan de que han cobrado tanto o más de lo que han contribuido al sistema.

Hay que ser conscientes, como sociedad, de que hay algunos crecimientos que son insostenibles. Quizás se deban estudiar otras fórmulas pensando en 20 ó 30 años vista.

¿Cuáles serían los nuevos vientos de cola a los que se puede aferrar nuestra economía a medio plazo?

No va a ser fácil convivir con los vientos de cola que nos han llevado hasta aquí después de la crisis. El petróleo no bajará de precio en los próximos meses, los tipos de interés subirán en algún momento, aunque no tanto.

Sería este un viento de cola más suave. Pero también hay que seguir pensando en el euro como moneda que aporta garantías… Aun así, no es fácil prever nuevos vientos de cola favorables.

Sigue sin haber un acuerdo definitivo del Brexit. ¿Cómo cree que terminará todo si nadie da su brazo a torcer?

Yo creo que estamos a tiempo de cerrar una acuerdo. Ahora estamos en un momento de escarceos, me preocuparía más si esta misma situación se diera dentro de tres o cuatro meses.

No obstante, sería una mala noticia que no se llegara a un acuerdo para el Brexit, sería un accidente muy grave. En menor escala, Cataluña generó una gran incertidumbre y fuga de empresas con el auge de posturas y acciones independentistas. 


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