En España, hoy en día, más del 25% de los servicios de seguridad privada están gestionados por una sola empresa. Este porcentaje no sólo permite a la compañía conocer de primera mano estos cambios en el sector sino que genera por sí misma nuevas tendencias.
A esta capacidad de visión se le suma la perspectiva que imprime el hecho de estar presente en 13 países en todo mundo, siendo una empresa referente en Europa y líder en Latinoamérica, lo que le confiere una visión muy amplia; calidoscópica, que le permite reconocer los cambios que se producen en cada cliente, en cada sector, adaptándose a las nuevas tendencias para innovar y crear nuevas aplicaciones tecnológicas.
En la actualidad, cuatro tecnologías están saliendo del anonimato para confirmarse como las alternativas de utilización emergentes en el ámbito de las tecnologías de seguridad.
La primera es la Biometría que, gracias a la utilización de algoritmos de redes neuronales y al enorme desarrollo que ha tenido la grabación de video digital, se confirma como uno de los sistemas de control de accesos más eficientes, rápidos y seguros. Cuya aplicación es efectiva tanto como control de accesos en entornos de alta seguridad como para identificación y reconocimiento en lugares de máxima afluencia de personas.

Por otro lado, el coste de las etiquetas inteligentes, que indican, por ejemplo, posición, origen y precio a dispositivos de lectura por radio, ha disminuido tanto en los últimos años que ha facilitado una aplicación más generalizada de los sistemas de Identificación por radio frecuencia o RFID tanto en grandes empresas de logística como en cadenas de tiendas o empresas genéricas cuyo objetivo es tener clasificado y contabilizado el equipamiento de oficina.
Por la misma razón, las tecnologías de localización y seguimiento de vehículos, personas y objetos han pasado a ocupar un lugar privilegiado en la vida cotidiana de las personas, lo que supone un vuelco en cuanto a seguridad en la protección de vehículos contra robo o en la localización de objetos sustraídos.
Además, el desarrollo de robots aplicados al sector de la seguridad evoluciona a pasos agigantados. Los nuevos modelos ofrecen su tecnología al servicio de una mayor eficacia en la protección para complementar la labor de los profesionales de la seguridad privada. Los robots desarrollan su actividad de apoyo a la vigilancia en todo tipo de lugares, tanto exteriores como interiores. Para realizar su trabajo, están dotados de la más sofisticada tecnología, como radares de localización del movimiento, cámaras de vídeo o sensores volumétricos.
Por último, cabe destacar la importante consolidación que el protocolo de comunicaciones TCP/IP ha obtenido en los últimos años en los entornos de seguridad en las empresas. De ser el soporte de Internet ha pasado a convertirse en un entorno seguro capaz de soportar – gracias a sistemas de cifrado y redes privadas virtuales - las transmisiones de video vigilancia remota de cualquier organización, así como el acceso a sus sistemas de información desde cualquier parte del mundo.
No obstante, no existiría un fiel reflejo de las tendencias en el sector si no se incluyen las tres principales líneas que se están desarrollando en el sector de los servicios: Calidad medible y demostrable en los servicios, Especialización en los sectores de actividad de los clientes y Capacidad integradora.
La calidad requiere método. Por ello es cada vez más frecuente observar como los grandes líderes del sector de la seguridad privada se embarcan en proyectos según modelos ISO e, incluso, de Excelencia Empresarial EFQM que, hoy por hoy, representan el máximo estándar de calidad interna y externa.

La Especialización de los servicios supone una estrategia ganadora en un mercado de cambio. Orientar los productos y servicios hacia los clientes aportando diferenciales de calidad es una necesidad y un reto.
Por último, la utilización de las tecnologías tiene mayor o menor peso en función de los requisitos del negocio del cliente y eso significa no sólo tener un departamento o división de sistemas dentro de la empresa, sino la puesta en marcha de procesos de selección y formación más depurados que generen perfiles de vigilantes diferentes acorde con el negocio que defienden, demostrar una capacidad integradora real y un discurso único que permita ofrecer al cliente el producto totalmente adaptado a sus características y requisitos.